Materiales de Apoyo a la Docencia (MAD): Esponjas

Las esponjas. Organismos curiosos de la Naturaleza

En sus tareas de pesca, en ocasiones nuestros hombres de mar pinchan y extraen del fondo marino unos organismos que, a veces, tienen la apariencia de un gran trozo de hígado de forma globosa, blando, con propiedades absorbentes: son las esponjas, que una vez procesadas se utilizan en diversas actividades domésticas de limpieza y que se emplean a veces en cirugía, en el pulimento de artículos de loza, pinturas, y labores artesanales.

Las esponjas fueron conocidas desde tiempos remotos por los pueblos inmediatos al Mar Mediterráneo. Se cree que los primeros en descubrir sus utilidades fueron los egipcios y los fenicios. Se supone que la competencia para alcanzar una mayor maestría en la zambullida con el fin de recoger más esponjas, condujo a la inclusión del buceo como un renglón más en las olimpiadas de la antigüedad. Platón, el filósofo griego, hablaba de las esponjas y de su uso. Aristóteles, otro filósofo de gran renombre, llegó a hablar, incluso, del crecimiento de esos animales. En la Grecia de entonces, se usaban en la limpieza de las cocinas, y como forro amortiguador de las armaduras. Además, los guerreros las empleaban para beber agua durante sus campañas, sustituyendo a las pesadas copas metálicas y de barro.

Los estudios paleontológicos sobre este grupo están basados en escasos hallazgos que brindan una visión muy incompleta y fragmentada acerca de su evolución, ya que son pocos los ejemplares que han podido fosilizarse manteniendo su forma íntegra. Por ello, la información que se tiene proviene principalmente de la aparición, en diferentes estratos geológicos, de espículas aisladas que han permitido suponer que las esponjas aparecieron en la primera parte del periodo Cámbrico de la era Paleozoica, alrededor de 550 000 000 de años atrás.

Las esponjas, o poríferos (del latín porifera, que posee poros) son animales, en su mayoría marinos, aunque algunas son de agua dulce, son muy primitivos y el sexo, masculino o femenino puede estar individualizado, esponjas machos y hembras o de ambos sexos unidos en un mismo ejemplar (hermafroditas).

Por su apariencia inmóvil y hábito de vida fijo al fondo, fueron consideradas como plantas hasta mediados del siglo XVIII en que se descubrió su naturaleza animal, cuando se observó el lento abrir y cerrar de sus aberturas, las casi imperceptibles contracciones del cuerpo y la circulación del agua que tiene lugar dentro de esos singulares organismos.

El nivel de organización de las esponjas, es decir, el lugar que ocupan en el reino animal, definido por su complejidad estructural y funcional, se considera como celular, o sea que no presentan tejidos ni órganos, de modo que sus funciones vitales, lejos de realizarse mediante pulmones, aparato digestivo, corazón, de los cuales carecen, son realizadas por las células, que pertenecen a variados tipos y se han especializado para realizar las también disímiles actividades de un ser viviente.

Por ejemplo, dentro del cuerpo de una esponja tenemos un tipo de célula que se ocupa de hacer circular agua a través del complejo sistema de poros, canales y cámaras que la atraviesa, sí como de la captación de los alimentos que vienen arrastrados desde el exterior al interior de la esponja, producto de esa circulación. Este tipo de célula recibe el nombre de coanocito y se caracteriza por poseer en su extremo libre un flagelo móvil en forma de látigo.

La circulación del agua, producida por el batir de los flagelos de los coanocitos y por las lentas e imperceptibles contracciones del cuerpo, tiene una importancia extraordinaria para la vida de estos organismos, pues casi todos los procesos fisiológicos que en ellas se realizan, están estrechamente unidos a esta circulación, ya que mediante la misma se realizan las funciones de respiración, alimentación, excreción y reproducción.

La respiración se lleva a cabo por medio de la obtención del oxígeno del agua por difusión a través de las membranas celulares, a la vez que se libera el anhídrido  carbónico y otros desechos del metabolismo.

Por otra parte mediante la circulación del agua, van a parar al interior de las esponjas diversas partículas alimenticias que son atrapadas en las cámaras por los coanocitos. Estas partículas pueden ser bacterias, algas unicelulares, y detritus microscópicos.

Existe otra clase de células especializadas que reciben el nombre de amebocitos, por poseer una gran movilidad y capacidad para cambiar de forma y emitir prolongaciones (seudópodos), como lo hacen las amebas, y son de gran significación biológica ya que al poseer la propiedad de transformarse en otras células pueden especializarse en diferentes funciones, como por ejemplo la digestión, regeneración de partes dañadas de las esponjas, producción de células sexuales femeninas y masculinas, reserva de alimentos, transmisión de impulsos nerviosos, entre otras.

A pesar del aspecto inmóvil de los poríferos, en su interior existe un constante cambio de posición  de los amebocitos. Este continuo y lento deambular de las células ha sido observado gracias al uso de la  cinematografía con cámara rápida, tomada a través del microscopio en un fragmento vivo de esponja.

Desde el punto de vista de su anatomía, las esponjas están constituidas por una capa externa de células, una interna que tapiza los canales y otra intermedia, y de acuerdo a su estructura las hay más simples y otras más complejas.

Por regla general, poseen un esqueleto de diversa naturaleza que les confiere su forma y consistencia, aunque existen algunas especies que no lo poseen y en este caso su estructura es mantenida por la capa intermedia de células.

Este esqueleto puede estar formado por fibras de espongina (sustancia química), por espículas silíceas o calcáreas o por una combinación de fibras y espículas.

Estos organismos muestran una gran diversidad en la naturaleza, por ejemplo en cuanto a la forma que exhiben: podemos destacar las tubulares, de vaso, de copa, de abanico, ramosas, laminares. Sus colores abarcan todos los que presenta el arcoiris, además del negro, el blanco y el gris.

Su consistencia puede ser desde muy frágil, tanto que puede destruirse al ser manipulada, hasta la que es tan dura como una piedra.

La superficie puede ser lisa y lustrosa, tuberculada, reticulada, con elevaciones agudas, de superficie irregular, granulada, aterciopelada.

La talla varía desde muy pequeñitas, casi imperceptibles a simple vista, hasta tan grandes, como algunas esponjas tubulares que alcanzan hasta 2 m de altura.

Las esponjas pueden reaccionar adaptativamente ante los cambios ambientales con modificaciones en su forma externa, consistencia, color, forma de la superficie y del esqueleto. Una especie puede reaccionar ante el aumento de la intensidad de luz, acentuando su pigmentación para protegerse de las radiaciones nocivas, también pueden adoptar diferentes formas en determinadas condiciones de agitación del medio, puede ser tubular, y en otras laminar. Esta gran capacidad de adaptación es otro de los atributos que ha permitido a los poríferos su exitosa permanencia en el planeta.

Exhiben en su conjunto una amplia escala de distribución en profundidad y tipos de ambientes. Pueden encontrarse desde las zonas de las mareas hasta profundidades de más de 800 m. Recientemente se ha encontrado una exuberante fauna de esponjas de variados tamaños y vivos colores, bajo los hielos perpetuos de la Antártida.

Por otra parte son de gran importancia ya que su esqueleto suave y flexible, tiene la propiedad de retener el agua entre las fibras que lo constituyen, el hombre utiliza estos esqueletos porosos, en la limpieza y en el baño, y para el rociado del tabaco en rama. En nuestro país tienen valor comercial varios tipos de esponjas, entre las que se destacan las llamadas lanas de carnero, hembra de ojo, esponja hembra y macho fino, estas se pescan en criaderos naturales que se localizan en varios puntos de nuestra plataforma costera, principalmente, al sur de Batabanó y La Coloma, así como al norte de Villa Clara.

Algunas especies son portadoras de sustancias biológicamente activas  esteroles, nu­cleiósidos y ácidos nucleidos, compuestos de bromopirrol, deriva­dos de dibromo-tirosina, benzoquinonas preniladas, ácidos grasos, por lo que constituyen importantes recursos potenciales para la pro­ducción de fármacos anticancerígenos, antiherpéticos, antiartríticos, antibacterianos, antivirales, antimicóticos, entre otros.

Bibliografía

  • Hernández, Mujica Jorge L. y otros (1997). Biología 2 octavo grado. Segunda Edición. Editorial Pueblo y Educación.
  • Colectivo de Autores (1997). Historia Natural. Invertebrados 5. Instituto Gallach. Grupo Editorial Océano
  • Alcolado, Menéndez Pedro (1986). Las esponjas. Editorial Científico –Técnica. Ministerio de Cultura.

www.ecured.cu/Esponja

esponjas  – Phyllum  porifera. Pedro M. Alcolado. Instituto de Oceanología.

(El documento se encuentra avalado por la especialista en poríferos, Lic. Dana Fanny Tizol Rosado del Acuario Nacional de Cuba)

Deja una respuesta