Funciones

La investigación.
En el Museo se desarrollan dos modalidades: la tipológica, que se vincula al tipo de museo, y sus colecciones, y, la común a todo museo cualquiera sea su perfil: la conservación de colecciones; estudios de público; evaluaciones de la efectividad comunicativa de múltiples acciones, entre otras.
En esta esfera el Museo se rige por los instrumentos normativos y metodológicos que sustentan el Sistema Nacional de Ciencia y Técnica (CITMA), y opera mediante la formulación de proyectos de investigación y su inscripción en programas nacionales, ramales, o institucionales.
La investigación tipológica abarca las disciplinas tradicionales de la historia natural (geología, paleontología, botánica, y zoología), con énfasis en su aspecto curatorial porque el punto de partida del proceso investigativo son las colecciones taxonómicas como fuentes primarias del conocimiento científico sobre la naturaleza.
Por su parte, la investigación aplicada opera en dos direcciones: (1) La investigación aplicada a la conservación de los bienes patrimoniales, con la finalidad de garantizar con sentido de perennidad la vida útil de tales objetos, y, (2) La investigación aplicada a la comunicación con el público, consistente en los estudios de los posibles efectos que sobre el público tienen las actividades de animación, extensión, y docencia; y particularmente la interacción del visitante libre con las exhibiciones (dado el peso fundamental que ésta tiene en todo el frente de la comunicación con el público), entre otros estudios de público de importancia
 
Comunicación con el público.
Entre las principales vías que el Museo utiliza para comunicarse con el público: exhibición, animación, extensión, docencia, y divulgación, el componente fundamental de su estrategia comunicativa es la exhibición.
Es la exhibición y la eficiencia que logre en comunicarse por sí misma con el visitante, la contentiva
del elemento expresivo esencial de todo museo: el objeto, cuya autenticidad impresiona, instruye, recrea, y despierta la imaginación. En el caso del perfil de la historia natural, se agrega la potencialidad del objeto de promover el pensamiento crítico y la acción a favor del cuidado de la naturaleza.
Otras vías de comunicación se convierten en hechos educativos concretos a través de la diversidad de actividades que el Museo realiza cuando el público lo visita (animación), o cuando el Museo sale a la calle para interactuar con el público (extensión), o cuando a través de los medios de comunicación masiva, dirige información de divulgación científica o promocional. Por su parte, la docencia en el Museo tiene su mayor potencialidad como complemento insustituible de muchos programas de estudio a todos los niveles del Sistema Nacional de Educación, incluida, la enseñanza posgraduada.

 

Formación y conservación de colecciones científicas y fondos de objetos patrimoniales
El atesoramiento de colecciones taxonómicas, fondos de exhibición, y fondos documentarios —y su razón de ser: la explotación científico-investigativa o educativo-cultural de esos bienes por una amplia gama de usuarios internos y externos al Museo— constituye un sistema de operaciones.
Este sistema comprende: la conversión de objetos extraidos de la naturaleza, en bienes del patrimonio cultural, la documentación, relativa al registro y recuperación automatizada de la información generada durante el proceso de convertir objetos naturales y documentarios en bienes patrimoniales, incluida su explotación, y, la conservación, dirigida a la protección (preventiva o correctiva) de los objetos patrimoniales, contra los efectos nocivos de agentes ambientales (bióticos y abióticos), catástrofes naturales o sociales, o conductas impropias por parte de los usuarios de dichos bienes.