Exitosa segunda noche de verano en el Museo

La segunda Noche de Verano en el Museo, fue exitosa y muy bien acogida por los visitantes.
Increíble”, “Experiencias únicas”, “Muy interesante todo”, “Una noche diferente y linda”… estas, entre otras similares, fueron las expresiones ofrecidas por el público a la indagación, una vez concluida su visita en la pasada noche del 18 de agosto, sobre cómo le había resultado la noche en el Museo.  Ni una sola persona de las contactadas emitió un criterio negativo a pesar del calor intenso que primó.
Vimos personas emocionarse porque volvían a ver, después de décadas,  la maqueta del juvenil de mamut congelado hallado en Siberia y donada al Museo en los 80, o ante la evocación de la cueva de Punta del Este a partir del cuadro de Luis Guas que conserva el Museo.  De la memoria afectiva provocada con la actividad de presentación de ejemplares, se pasó a las impresionantes características del Kiwi que fueron en muchos casos deducidas por el público, o al fascinante origen de los diamantes, contado con precisión por especialistas.
Además de las presentaciones de ejemplares, el público jugó en familia, participó en un encuentro con los murciélagos, y además recibieron premios el visitante que justo entró a las 8 pm, y los que encontraron y respondieron las preguntas escondidas en diferentes áreas de las exhibiciones.
Fue una experiencia no sólo satisfactoria, sino motivante, que unida a la primera desarrollada el 25 de julio, dan al Museo un camino fértil para que el trabajo en esta modalidad, explote profundamente las enormes posibilidades institucionales para lograr en las personas huellas endelebles.