Día de los niños en el Museo

Si usted vino al museo con su familia en la mañana del 15 de julio seguramente disfrutó de cada una de las actividades que se hicieron para celebrar el día de los niños. Entre canciones y juegos participativos realizados por museólogas,  abrió la mañana y los payasos Revoltosa y Revolico, provocaron la risa y el divertimento del visitante infantil y familiares.

Los “tesoros escondidos” —práctica que incentiva la observación y la reflexión para detectar al organismo que está “fuera” de su contexto natural—  hicieron que los más pequeños revolotearan por todo el museo. Asimismo, los juegos de conocimientos permitieron comprobar la inteligencia y disposición de los infantes y sus padres en relación a temas relacionados con las exhibiciones del Museo.

La charla sobre el cuidado de las mascotas  encantó, no solo por la información interesante y consejos útiles que se presentaron, sino por la interacción del los más pequeños  con un hámster y aprender más sobre la protección de los animales afectivos.

Finalmente, una piñata, que hizo las delicias de niñas y niños, cerró la actividad principal.  Cada uno de los que asistió a ese ratio de amor para los niños comprendió que el Museo de Historia Natural no solo es un espacio para aprender, divertirse, sino para sentirse feliz.